viernes, 31 de julio de 2020

LA RESURRECCIÓN DE KODAK. POR QUÉ PARECÍA EXTINGUIDA Y SU ACCIÓN SUBIÓ 1500%

El martes, Donald Trump anunció un acuerdo con la compañía para que pueda fabricar medicamentos en virtud de la Ley de Producción de DefensaEl martes, Donald Trump anunció un acuerdo con la compañía para que pueda fabricar medicamentos en virtud de la Ley de Producción de Defensa. 30 de julio de 2020

El destino para Kodak parecía sellado. Después del error que cometió a fines de los `90 privilegiando el negocio del revelado de fotos frente a las cámaras digitales, a principios de este mes, la acción de la empresa valía US$2,2. Pero, el martes, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció un acuerdo con la compañía por el que comenzará a fabricar medicamentos y el papel saltó a US$34,89, según la cotización de hoy.

El acuerdo fue alcanzado en virtud de la Ley de Producción de Defensa, que le confiere al Ejecutivo estadounidense la facultad de modificar el objeto productivo de empresas industriales en tiempos de guerra y a la que Trump apeló para gestionar la pandemia de coronavirus. "Mi administración está haciendo uso de la Ley de Producción de Defensa para proporcionar un préstamo de US$765 millones para apoyar el lanzamiento de productos farmacéuticos de Kodak", dijo el mandatario en conferencia de prensa en la Casa Blanca y calificó al acuerdo como "uno de los más importantes en la historia de la industria farmacéutica de los Estados Unidos".

"Usando técnicas de producción avanzadas, Kodak también hará los materiales de partida clave, que son los componentes básicos de muchos medicamentos, de manera que sea a la vez competitiva en cuanto a costos e inocua para el medio ambiente", informó la empresa. Eastman Kodak Company (popularmente conocida como Kodak) fue fundada en 1892 en los Estados Unidos y durante más de 100 años se dedicó al diseño, producción y comercialización de equipamiento y películas fotográficas.

Pero entre fines de los `90 y comienzos de 2000, fue herida casi de muerte por una mala decisión empresarial. A pesar de que había desarrollado la tecnología para hacer cámaras digitales no apostó por ese formato, temiendo que la ausencia de carrete en estas nuevas cámaras perjudicara su negocio de películas fotográficas que, en ese momento, representaba el 90% de la facturación.

Y Nikon, Canon y Leica aprovecharon esta demora para salir con sus respectivos productos, al tiempo que el revelado físico de fotos casi que se extinguió

TELETRABAJO. LAS EMPRESAS CREEN QUE LA LEY IMPLICA EL FIN DE LA MODALIDAD

Las cámaras empresarias argumentan que podría ser el fin de un régimen que, a su juicio, hasta el momento viene funcionando bienLas cámaras empresarias argumentan que podría ser el fin de un régimen que, a su juicio, hasta el momento viene funcionando bien Crédito: Shutterstock

Sofía Terrile. 31 de julio de 2020

A pesar de los reclamos del sector privado, el Senado aprobó hoy la Ley de Teletrabajo. Las cámaras empresarias argumentan que será el fin de un régimen que, a su juicio, hasta el momento viene funcionando bien y que hay condiciones que harían "inviable" la opción de contratar a un teletrabajador.

El proyecto crispó los ánimos del sector privado, que fue invitado al debate, pero tarde. A mediados de este mes, hubo reunión de la Comisión de Trabajo del Senado en donde se escuchó a algunas entidades, como la Unión Industrial Argentina (UIA). "Es una verdadera lástima que, a pesar de que se logró visibilizar el tema y de que desde varias entidades hicimos un aporte para generar una mejor ley para todos, salió esta ley que no se entiende a quién quiere beneficiar", apunta Brenda Puig, líder de la Red de Abogados de Empresa de IDEA.

Para la abogada, a pesar de que la Comisión de Trabajo del Senado convocó a algunas entidades, no hubo una verdadera escucha de los reclamos que había. Añade que cada sector va a seguir trabajando para bajarlo a sus realidades y que espera que la reglamentación "atempere" algunas consecuencias de la norma aprobada hoy. "Es una ley que no reconoce cuál es la realidad del teletrabajo", suma Luis Galeazzi, CEO de Argencon, la cámara que nuclea a las empresas que trabajan en la economía del conocimiento. En las compañías de la institución que dirige "más del 90% de las funciones se realizan en modo teletrabajo" y asegura que nunca hubo conflictos laborales. "Al contrario, los trabajadores demandan más tiempo en modo home office", agrega. A su juicio, esta norma será una "fuente de litigios laborales" y "no ayuda en nada", especialmente "en un momento en el que es necesario crear más trabajo".

 Edith Pecci, emprendedora del sector de servicios y miembro del Comité de IDEA Pyme, resume sus conclusiones luego de aprobada la ley en una sola frase: "Chau al teletrabajo". Añade: "Todavía esperamos que, considerando que existe la posibilidad en la reglamentación, se hagan algunos cambios que ayuden".

 Los puntos más polémicos de la ley

En diálogo con LA NACION, representantes de cámaras de distintas industrias hicieron referencia a los puntos que juzgan más polémicos sobre la ley. Tal como está planteada hoy, la norma, que empezaría a regir 90 días después de que finalice el aislamiento social preventivo y obligatorio, establece algunos criterios marco como el derecho a la desconexión digital del empleado, la provisión de elementos de trabajo y la reversibilidad, es decir, la condición que permite al teletrabajador pasar a ser un empleado presencial en cualquier momento de la relación.

 Ese último punto es el que más preocupa a los empleadores, hoy más enfocados en achicar metros cuadrados, inversiones en infraestructura y costos fijos que en agrandarlos. En caso de que el teletrabajador quiera pasar a modalidad presencial, "el empleador le deberá otorgar tareas en el establecimiento en el cual las hubiera prestado anteriormente, o en su defecto, en el más cercano al domicilio del dependiente, en el cual puedan ser prestadas". En caso de que eso no suceda, la norma indica que el empleado podría considerarse despedido.

 "Las empresas no quieren tener una cantidad de escritorios vacíos preparados para esta situación, nadie quiere tener un costo hundido""Las empresas no quieren tener una cantidad de escritorios vacíos preparados para esta situación, nadie quiere tener un costo hundido" Fuente: LA NACION

"Las empresas no quieren tener una cantidad de escritorios vacíos preparados para esta situación, nadie quiere tener un costo hundido", señala Puig. "Esto da un nivel de contingencia terrible y mata lo que ya andaba bien", añade. La abogada explica que, tal como está redactada hoy la ley, se entiende que la reversibilidad aplicaría solo a las personas que hoy están trabajando en formato presencial y pasan al formato a distancia, pero que desean volver a su antigua condición. Los colaboradores que luego se contraten en formato teletrabajador no podrían hacer uso de este derecho.

 En ese sentido, Pecci explicó que se generaría una diferencia entre la fuerza laboral actual de las empresas y la potencial. Como el costo de tener espacios "por las dudas" para las pequeñas y medianas compañías es muy alto, elegirían no armar esquemas mixtos de trabajo a distancia y presencial entre sus actuales empleados. En el mismo sentido, Galeazzi detalla que entre las empresas de servicios hay trabajo que se realiza por proyectos y en distintos puntos del país. "Un trabajador podría hacer uso de su derecho a la reversibilidad y podría pedir volver de cualquier lugar lejano; esto va en contra de la experiencia que tenemos: es una ley que, aun con buenas intenciones, comete errores en las apreciaciones", dice.

 Los consultados por LA NACION abogan por una "bilateralidad" de la reversibilidad: es decir, que no pueda ser una decisión solamente del empleado, sino que haya una instancia de negociación en la que el trabajador pueda adaptarse al pedido, y eventualmente rechazarlo si no hay condiciones de infraestructura suficientes, por ejemplo. Otro punto que cuestionan los empresarios tiene que ver con la provisión de herramientas de trabajo para el empleado. En ese sentido, la ley plantea que el empleador debe proporcionar "el equipamiento -hardware y software-, las herramientas de trabajo y el soporte necesario para el desempeño de las tareas y asumir los costos de instalación, mantenimiento y reparación", o la "compensación por la utilización de herramientas propias de la persona que trabaja".

 La ley también establece que la persona que está empleada bajo la modalidad del teletrabajo tendrá "derecho a la compensación por los mayores gastos en conectividad y/o consumo de servicios que deba afrontar". Tal como está redactado, Esteban Carcavallo, socio de Bomchil Abogados, entiende que las herramientas que se brinden para teletrabajar pasarían a considerarse parte del salario de los empleados porque no aclara que sean no remunerativas. Es decir, de esta manera serían un costo más, porque quedarían incluidas en el cálculo del aguinaldo y en una eventual indemnización por despido, por ejemplo.

 El abogado interpreta que la definición de teletrabajo que plantea la ley hace que estos derechos sean generales para todas las personas sin importar cuántas horas teletrabajan, es decir, "para el que lo hace en modalidad remota toda la semana y el que tiene el beneficio un día al mes por decisión corporativa", lo que complicaría todavía más la posibilidad de planear una buena política de trabajo a distancia para las firmas.

 El derecho a la desconexión digital es otro de los puntos en los que hay grises en el debate del sector privadoEl derecho a la desconexión digital es otro de los puntos en los que hay grises en el debate del sector privado Fuente: AP - Crédito: Dan Pelle

El derecho a la desconexión digital es otro de los puntos en los que hay grises en el debate del sector privado. En condiciones extraordinarias, en las que el teletrabajo no se eligió sino que se impuso por causas de fuerza mayor, casi un 40% de las personas que está realizando sus tareas en esta modalidad durante la cuarentena admite que está trabajando más horas que antes, según una encuesta de Quiddity, la división de investigación de mercado, opinión pública y big data del grupo Untold. Pero la norma no regulará para tiempos de aislamiento, sino para lo que viene después.

El comentario generalizado es que debería haber cierta flexibilidad a la hora de plantear el derecho a la desconexión, o al menos cierta libertad para manejarlo en sectores donde hay emergencias fuera del horario de 9 a 18. Para Cessi, la cámara de empresas del software, por ejemplo, el derecho a la desconexión no sería un inconveniente, admite su presidente, Sergio Candelo, aunque admite que la rigidez a la hora de aplicarlo va en contra de la dinámica diaria en el trabajo del sector, en la que se puede dar, por ejemplo, que un colaborador esté en un momento de esparcimiento, "desconectado" parcialmente, durante su horario laboral.

 Para el sector del software en particular, que está acostumbrado a trabajar en este esquema, la norma hará que talento altamente calificado elija trabajar para clientes extranjeros en modalidad "freelance" ante la dificultad de que una empresa argentina decida contratarlo en modalidad de teletrabajo por las contingencias que eso pasaría a significar si se aprueba la ley. Por otro lado, los consultados también se refirieron al artículo que refiere a las tareas de cuidado. Las personas que trabajen bajo esta modalidad y que acrediten tener a su cargo, de manera única o compartida, el cuidado de personas menores de 13 años, personas con discapacidad o adultas mayores que convivan con la persona trabajadora y que requieran asistencia específica, "tendrán derecho a horarios compatibles con las tareas de cuidado a su cargo y/o a interrumpir la jornada", dice la norma.

Por otro lado, los consultados también pusieron en duda el artículo que refiere a las tareas de cuidadoPor otro lado, los consultados también pusieron en duda el artículo que refiere a las tareas de cuidado Crédito: Shutterstock

Para Puig, por un lado este punto es injusto para quienes realizan tareas de forma presencial, pero también implicaría una traba para el desarrollo profesional de las mujeres, hoy mayoritariamente a cargo de las tareas de cuidado. El argumento de los empresarios es que eso llevaría a que se privilegie contratar a hombres para teletrabajar. Sin embargo, en la norma no está indicado que haya diferencias de género ni que haya obligatoriedad de hacer uso de este derecho por parte del empleado.

Finalmente, los líderes de las cámaras empresariales también se refirieron a lo que ellos consideran dos "errores" en la génesis del proyecto. Por un lado, consideran que se está legislando en un período extraordinario, en el que el teletrabajo adquiere algunas características que habitualmente no tiene, ya que en la normalidad prepandemia nadie estaba "confinado" en su hogar como hoy, para algo que entrará en vigencia cuando se vuelva a la normalidad (más específicamente, 90 días después de que termine el ASPO). "Teletrabajo no es igual a teletrabajar en pandemia", dice Puig.

Por el otro, aseguran que se sienten excluidos del debate, cuando en realidad son ellos mismos los que deben implementar la norma luego en sus espacios de trabajo. Claudio Cesario, presidente de la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA), afirma que el Congreso está a punto de hacer "fracasar" a la herramienta del teletrabajo. "Entendemos que los senadores tienen la obligación y el deber, antes de sancionar esta ley, de escuchar a todos los sectores que van a conformar el teletrabajo: empleadores, entre ellos empresas grandes y pymes, y trabajadores", sostiene.

sábado, 6 de junio de 2020

TRES COSAS QUE LOS GRANDES LÍDERES ESTÁN HACIENDO EN ESTE MOMENTO


Por Nelson P. Repenning. 29 de mayo de 2020

Una crisis pone de relieve la cultura de una organización, y así va con la pandemia de COVID-19. La emergencia de salud actual está dejando al descubierto problemas de intransigencia cultural, estrechez mental e inflexibilidad en organizaciones de todo el mundo.

Pero la pandemia terminará y cuando lo haga, algunas organizaciones serán más fuertes para la experiencia de manejar el coronavirus; otros no lo harán. ¿Qué explicará la diferencia? Liderazgo.

Los grandes líderes ven las crisis como una ventana al funcionamiento interno de sus organizaciones, lo que les permite ver comportamientos que podrían ser menos obvios durante las operaciones normales. Y encuentran formas de reforzar los elementos efectivos de la cultura de su organización y cambiar los que no lo son. Aquí hay tres sugerencias para ayudar a su organización a enfrentar el desafío de COVID-19:

Acepte y gestione lo desconocido, y ayude a su equipo a seguir su ejemplo.
La pandemia global es un territorio desconocido. Ya sea por la incertidumbre sobre la probabilidad de transmisión asintomática o los caprichos que rodean cuando las escuelas volverán a abrir, hay muchas preguntas para las que no tenemos respuestas. Tal evasión crea un terreno fértil para nuestras tendencias a hacer suposiciones infundadas. Nuestro deseo fijo de seguridad nos lleva a aceptar la especulación como un hecho y a anclarnos en caminos futuros que son solo uno de los muchos resultados posibles.

Use esta crisis como una oportunidad para cultivar la capacidad de su organización para manejar la ambigüedad. Los líderes militares han reconocido durante mucho tiempo el valor de trabajar en múltiples escenarios para que los equipos estén preparados para cualquier situación real, pero esto sigue siendo una práctica infravalorada en la mayoría de las organizaciones.

La mayoría de los gerentes no saben cuándo su organización volverá a trabajar o a qué escala. Entonces, dilo. Habla con franqueza sobre las cosas que haces y no sabes. Resiste el impulso de colapsar esa dolorosa incertidumbre en un posible futuro. Con humildad, usted y su organización pueden prepararse para una variedad de resultados.

Determine la cadencia óptima de comunicación de su organización.
El contacto cara a cara regular con los empleados, ya sea una reunión de personal permanente o una hora feliz del equipo, es importante para el compromiso y la productividad. Pero las organizaciones a menudo desperdician esta oportunidad al hacer que las reuniones se sientan más como un trabajo inútil que una ocasión para la colaboración y la resolución conjunta de problemas. La crisis del coronavirus y el distanciamiento social resultante está obligando a una gran cantidad de reuniones y reuniones de equipo en línea. Por lo tanto, use la interrupción del trabajo remoto para reevaluar la forma en que aprovecha la interacción humana al servicio de la organización.

Mida la efectividad de las reuniones de su organización en términos de la cantidad de decisiones que se toman y los problemas que se resuelven. Las reuniones pueden ser útiles por otras razones, por supuesto, pero si una reunión nunca resulta en uno de esos dos resultados, vuelva a examinar su valor.

Pensar en las reuniones de esta manera ofrece dos beneficios. Primero, la investigación sugiere que las personas están motivadas por la sensación de que están contribuyendo al progreso. Las reuniones bien estructuradas brindan oportunidades para que los líderes definan claramente nuevos problemas y reconozcan la finalización del trabajo que condujo a resultados. En segundo lugar, la métrica ayuda a evaluar la frecuencia apropiada de interacción. Si una reunión rara vez resulta en una decisión o una solución, entonces probablemente se reúna con demasiada frecuencia. Por el contrario, si nunca pasa por la agenda y cada reunión genera correos electrónicos adicionales, entonces probablemente no se esté reuniendo lo suficiente.

Comprométase y sea transparente con sus empleados.
Un vasto cuerpo de investigación muestra el valor de comprometerse con el desarrollo y el bienestar de los empleados. Si bien esto es fácil de hacer cuando el negocio es bueno, los estudios sugieren que es aún más efectivo cuando la economía se agrieta. Las organizaciones que apoyan a sus empleados durante el inevitable mercado descendente que seguirá a COVID-19 serán recompensados ​​con una fuerza laboral que va más allá.

Desafortunadamente, esto puede no ser factible para todas las organizaciones; muchos gerentes tendrán que despedir a buenas personas. Hace años, co-enseñé una clase con Jack Welch, el antiguo jefe de GE. Una vez, durante una discusión sobre la reducción de personal, Welch dijo que en el momento en que sepa que está cerrando una planta, debe caminar al taller y contarles a todos cara a cara. Un estudiante preguntó: "¿Por qué harías eso? Estás matando la productividad antes de cerrar las instalaciones”.

Welch sonrió, sabiendo que el estudiante había mordido su anzuelo. "¿Por qué crees que eres más inteligente que ellos?" preguntó. El cierre, sugirió Welch, probablemente no fue una sorpresa para los operadores en el taller. Probablemente ya habían notado que la fábrica no ejecutaba tres turnos y que los productos que entregaba no eran bien recibidos. En el caso de COVID-19, los gerentes no son más sabios que sus empleados de rango. Ser transparente es una señal de respeto. Si tiene que hacer despidos, minimice el daño siendo honesto y directo acerca de por qué es necesaria la reducción de personal.

Sin duda, la crisis de COVID-19 plantea desafíos importantes para los líderes en casi todas las industrias del mundo. En las próximas semanas, los gerentes se encontrarán tomando decisiones que habrían sido insondables incluso hace unos meses. Pero al tomar ciertas acciones ahora, admitir lo que no sabe, maximizar el beneficio de las interacciones cara a cara y comprometerse y abrirse con sus empleados, su organización podría emerger más fuerte y más efectiva.

Nelson Repenning es un distinguido profesor y decano asociado de liderazgo en la MIT Sloan School of Management.

domingo, 24 de mayo de 2020

CORONAVIRUS. EL TRABAJO: EMPRESAS Y TRABAJADORES, BAJO EL MANDATO DE LA RECONVERSIÓN


Daniel Santa Cruz. LA NACIÓN. 23 de mayo de 2020 
"Utilizando una metáfora médica podríamos decir que, esencialmente, lo que hemos hecho ha sido poner la economía en un coma inducido hasta que la pandemia se haya controlado", describió días atrás el reconocido economista Paul Krugman sobre la situación que hoy vive el mundo. Y agregó: "Esto es algo tremendo, supone un shock gigantesco y sin precedentes para la economía global".

Ese shock del que habla Krugman se ve reflejado en los trabajos que se están perdiendo y que posiblemente no se recuperarán. Según la OIT (Organización Internacional del Trabajo) entre abril y junio se perderán 195 millones de empleos en el mundo.

Los sectores más afectados con pérdidas de mano de obra son el hotelero, la alimentación, el gastronómico, el inmobiliario, las actividades administrativas, las fábricas y los servicios de reparación, los comercios, el área de los negocios y el sector artístico. Otra mala noticia: la Argentina reúne el 41% de sus empleos dentro de este grupo de riesgo, de acuerdo al informe de la OIT.

Muchos economistas y especialistas, desde miradas disímiles sobre el manejo de la economía y la producción, comparten las afirmaciones de Krugman. Algunos van más allá y califican la situación de inédita, sin obviar las etapas de recesión, crisis económicas y guerras. Señalan que, por primera vez desde la Revolución Industrial, ocurrida dos siglos atrás, la humanidad paró la rueda de la economía, que, aun con tropiezos, nunca había dejado de rodar.

Pero la rueda volverá a girar, y acaso no falte mucho. El dilema que se presenta es saber cuántos trabajadores y cuantas empresas se adaptarán a la nueva realidad y tendrán la capacidad de subirse a ella a tiempo.

¿Qué pasará en los próximos años? ¿Vamos hacia una nueva realidad en el mundo del trabajo? ¿Hacia una profundización de la informalidad y la inequidad existente? ¿O la exponencialidad de la tecnología generará una modernización que estaba retrasada en la Argentina y así dará más oportunidades de trabajo?

Estas preguntas están reflejadas en un relevamiento realizado el mes pasado por la consultora Grupo de Estudios Futuro del Trabajo, titulado "El impacto del Covid-19 en el futuro, en el trabajo y en la agenda pública".

Ese documento detalla las distintas realidades del mercado laboral actual, convulsionado por la situación general. Por ejemplo, las empresas de tecnología están creciendo a diario, con nuevos protagonistas como Zoom y Slack . En particular, se constata un avance de las empresas de comercio online . Hasta las más pequeñas tiendas están ofreciendo algún sistema de envío a domicilio.

Pero este crecimiento de un sector que, de a poco, ha empezado a contratar más gente, ¿compensará la pérdida en otros? ¿Son transferibles las capacidades y habilidades? Esas preguntas, hoy sin respuesta, abren desafíos inmediatos.

Empleos que se pierden
Una luz de alerta aparece en la mencionada publicación: la falta de trabajo probablemente será más permanente, en especial en tareas rutinarias y mecánicas que en la Argentina todavía no se han modernizado. Esos empleos se están perdiendo a causa de la pandemia y acaso no volverán, ya que posiblemente la tecnología los reemplace.

"Se perderán empleos por el achicamiento de una determinada industria, por ejemplo en hotelería y gastronomía, comercio minorista, transporte de larga distancia, industria manufacturera, refinerías de petróleo y gas. También, por el reemplazo de actividades consideradas de riesgo ante la pandemia. Por ejemplo, el uso del remise crece porque el usuario puede llamar siempre al mismo chofer, en tanto Uber y Cabify decrecen. Habrá playeros en estaciones de servicio reemplazados por modalidades de autoservicio, y un aumento de los deliverys frente a la atención de mostrador o mesas, por el cambio cultural fruto de la emergencia", describe Santiago Frega, investigador de RIET (Red Internacional de Educación y Trabajo).

Muchos trámites que ya estaban disponibles en línea son ahora masivamente conocidos por la cuarentena. "Habrá un reemplazo de atención al público por servicios en línea. Principalmente, en bancos y agencias del Estado", señala Frega.

El descenso del consumo generará una baja en algunas actividades: "Los kioscos de diarios, golosinas y otros pequeños comercios se verán afectados y el trabajo asociado también. Aun luego de la pandemia, se espera un descenso de personas en la calle. Veremos menos salidas para ir al psicólogo, a tomar un café, a clases de guitarra, a grupos de afinidades u otros", señala.

Más que pensar en trabajos, hay que pensar en tareas. Así lo entiende Alejandro Melamed, director ejecutivo de Humanize Consulting: "Lo importante será el valor que agrega cada uno. Se dejará de demandar lo que tenga valor agregado nulo, aquello cuya ausencia no generó impacto negativo. Y se revalorizará la tecnología, la salud, la educación, la ciencia, la alimentación, la seguridad y todo aquello que se ha reconocido como esencial. Hay que reeducar a mucha gente e incorporar nuevos saberes y competencias".

Reconvertidos
Si menos gente va a la oficina se presenta un efecto negativo: habrá menos gente en el microcentro consumiendo en bares y restaurantes, menos viajes para los taxistas, para las apps como Uber, para el transporte público . ¿Cómo reconvertir esos trabajos que se van a perder?

"Esto sucederá", señala Melamed. "Pero mucha más gente consumirá en sus casas, comprará a distancia y podría trabajar para cualquier lugar del mundo. Es un proceso en el que muchos deberán desaprender cosas para aprender otras diferentes".

Frega destaca que la reconversión del empleo es una cuestión urgente. "Asistiremos a una etapa de descentralización geográfica del empleo y del estudio, los dos principales motores de movilidad. Y veremos un aumento del cuentapropismo, las cooperativas y el intercambio directo de bienes y servicios", describe.

De a poco, se crearán nuevas fuentes de trabajo: "Cabe esperar la creación de empleo en áreas de la salud, la psicología social, la logística, la seguridad e higiene, la producción de alimentos, pero también en la automatización de procesos, la informática, la robótica, la inteligencia artificial, entre otros. Del mismo modo, se anticipan nuevas modalidades de empleo para trabajos ya conocidos como los servicios de cuidado de niños, atención psicológica, enseñanza particular, enseñanza oficial. Áreas como la provisión de servicios culturales podrían experimentar nuevos y múltiples formatos que ya empiezan a vislumbrarse".

El mundo del trabajo se mueve al compás de los cambios globales de la matriz de producción en la llamada sociedad del conocimiento, dice Luis Scasso, director de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI). "Los estudios muestran el crecimiento de los trabajos no rutinarios y el estancamiento de los rutinarios. La educación y la formación cobran así un valor fundamental",

De pronto, todo cambió
Mientras que en 2017 solo el 11% de los trabajadores en la Argentina realizaban tareas a distancia, hoy el 80% de los encuestados reconocen estar bajo la modalidad de teletrabajo, según el informe del Grupo de Estudio Futuro del Trabajo. El 67% lo hace en el ámbito privado y el 33% en el sector público. En áreas tales como administración, contabilidad y finanzas; educación e investigación; comercial, venta y negocios; comunicación, relaciones institucionales o públicas; tecnología, sistemas y telecomunicaciones; legales; recursos humanos y capacitación; atención al cliente, call center y telemarketing; salud, enfermería y farmacia.

De ese 80%, el 60% quiere seguir trabajando bajo esta modalidad, por una "mayor productividad" y un ahorro de tiempo en los traslados. Sin embargo, seis de cada diez encuestados sostienen que la presencia física es un aspecto clave en la valoración de su trabajo.

Desde casa
La pandemia está generando muchos cambios también en las organizaciones públicas y privadas. El home office está obligando a las empresas a trabajar de forma diferente, a probar distintas maneras de comunicarse con sus empleados, a descubrir líderes de equipos y mantener la organización funcionando.

¿Será posible ser creativo y productivo sin la cercanía física de los grupos de trabajo? ¿Los cargos jerárquicos con personal a cargo podrán ser efectivos coordinando el trabajo de los demás a distancia? ¿No ha resultado efectivo, hasta ahora, el trato personal? Los profesionales que suelen trasladarse a distintas posiciones regionales con un alto costo en viajes y hoy están haciendo su trabajo en sus casas, ¿cómo seguirán? El jefe regional de ventas o marketing, por dar un ejemplo, que viaje tres o cuatro veces al mes, ¿podrá seguir aportando valor así, luego de que durante los meses de cuarentena hizo el mismo trabajo por teleconferencia?

En la Argentina, en un escenario caracterizado por la falta de experiencia previa y la ausencia de infraestructuras sólidas, el home office plantea grandes desafíos. Por otro lado, el rol del Estado en la economía se incrementará en lo inmediato, con paquetes económicos de estímulos y ayuda. Lo mismo en los mercados de trabajo, en un intento de fomentar el empleo.

"Esto debería hacerse no solo entregando dinero a los individuos, sino también a las empresas, principalmente las pequeñas y medianas, para que conserven a sus trabajadores. Ya son visibles estas estrategias en los paquetes de estímulos en Estados Unidos y en Europa", señala la investigación del Grupo de Estudio Futuro del Trabajo.

El factor conectividad
"El Estado tiene un rol central en la Argentina por varias razones. Principalmente, porque el 20% de todo el empleo argentino es estatal, sin incluir monotributistas, que muchos trabajan para el Estado", señala Frega. "El Estado puede y debe liderar la mejora de la calidad del empleo con sus recursos y agentes".

El teletrabajo o home office hace todavía más necesario, al igual que en el sector de educación, que el Estado asegure buena conectividad a Internet para toda la sociedad. Esta crisis demuestra -una vez más- que la conectividad es actualmente tan esencial y estratégica para un país como el acceso a la electricidad.

Aumentar las posibilidades de transmisión a través de banda ancha será esencial para que el teletrabajo se pueda desarrollar de manera efectiva y para aumentar la productividad. Imaginemos un día de semana al mediodía con cientos de miles de empleados transmitiendo datos, archivos, imágenes y videos, todos a la vez; si colapsa el servicio se generará una baja en la producción.

La educación, clave
Como ocurre tras cada hecho que marca un cambio de época, la educación cumple un papel fundamental en la formación ciudadana adecuada a los nuevos retos sociales. Pero hay que apuntalarla.

"El escenario pospandemia estará signado por un aumento de la escasez y de la demanda de capacidad laboral a mayor velocidad, lo que a su vez demandará mayor flexibilidad en el formato escolar y universitario, y una mayor especialización, y menor alcance, de los conocimientos enseñados", señala Mariano Narodowsky, pedagogo e investigador. "La inteligencia artificial puede aportar mayor focalización y entrenamiento mediante el control del aprendizaje en tiempo real".

La pandemia ha puesto en mayor evidencia la vulnerabilidad, señala Gabriel Sánchez Zinny, exministro de educación bonaerense. "Los niveles de ingresos de las familias, la educación formal de los padres, la calidad de los docentes en las escuelas más pobres siempre han sido un determinante de la calidad de los aprendizajes. Pero en esta época de pandemia eso se hace todavía más evidente, ya que además de esos factores, la conectividad a Internet está definiendo quien tiene o no acceso al conocimiento, acceso a los materiales virtuales, a la conexión más directa con los docentes", sostiene.

"El final de la secundaria puede ser un tiempo de empezar a elegir y de buscar direcciones, pero no hay que apurarlo", dice Gustavo Iaies, especialista en educación. "Hay que pensar una escuela que te garantice las bases para caminar en proyectos propios. Porque incluso debemos pensar que probablemente sean varios los proyectos que se elijan a lo largo de la vida; todo eso se podrá realizar con bases sólidas, con aprendizajes que abran al resto del mundo del conocimiento".

¿Cuánta especialización?
Narodowsky advierte: "El problema es si en esa búsqueda de satisfacer una nueva demanda en un nuevo escenario, la educación tiene que renunciar a su vocación universalista, la idea de que todo el saber humano es para todos los seres humanos, a favor de generar un mayor número de clusters (grupos) de especificidad en el conocimiento, seguramente asociados al origen socioeconómico de los futuros trabajadores".

Scasso destaca: "Queda el desafío de mejorar la integración del sistema de formación profesional, para que facilite el desarrollo de trayectos formativos cuyas acreditaciones sean acumulativas y permitan a los jóvenes y trabajadores ir alcanzando mayores niveles de formación y acreditación. Así se podrá proyectar una carrera profesional en un contexto de cambio permanente".

Desde las empresas
Muchos se preguntan si las empresas se beneficiarán con el ahorro de gastos que supone el home office . "Yo creo que se redimensionarán. Hay que pensar en las inversiones en infraestructura, cultura, procesos y capacidades para que sea realmente home office y no solo working from home, como está sucediendo ahora. Tiene que ser un proceso de inversiones optimizadas, en el que todos ganen", aclara Melamed.

"Las empresas que saldrán fortalecidas serán aquellas que cuenten con información precisa de otras transiciones productivas ya ocurridas, que parecen del futuro pero son del presente", dice Frega. "La buena noticia, en medio de la dificultad, es que esta situación se presenta en medio de una transición productiva. Hoy contamos con herramientas concretas que hace menos de diez años no teníamos".

Para Melamed, las empresas deberán reinventarse. "Aquellas que piensen solamente en ganar plata no creo que tengan relevancia en el mundo que viene".

El futuro se adelantó
Hace un par de años no podíamos imaginar las condiciones de trabajo que tenemos en la actualidad. Hablamos de trabajo freelance, home office, teletrabajo o working from home, entre otras definiciones, y de semanas laborales de siete días o de tres, porque hoy lo que prima es el rendimiento y no los horarios.

Además, este freno de la economía productiva se está dando en medio de una revolución tecnológica. Eso también acrecienta el miedo a que los robots se queden con nuestros puestos de trabajo. Aunque suene exagerado, lo cierto es que está aumentando notablemente la automatización en el trabajo, con hasta 50 millones de empleos adaptados para la robotización.

Ya tenemos señales concretas de lo que serán los comportamientos laborales habituales luego de la pandemia del Covid-19 , que adelantó el futuro sin aviso. Y sin preguntarnos si estábamos preparados.

domingo, 17 de mayo de 2020

PANDEMIA: LA REINVENCIÓN DEL ESPACIO FÍSICO DE TRABAJO


Martina Rua. PARA LA NACION. 16 de mayo de 2020 
Luego de la experiencia de estar trabajando desde hace dos meses desde sus casas, Jack Dorsey, el CEO de Twitter, anunció ayer que ya no será necesario que sus empleados vuelvan al edificio corporativo "nunca más". Desde la compañía dijeron que si los colaboradores tienen un rol y una situación que les permite trabajar desde casa y quieren continuar haciéndolo "para siempre", entonces "haremos que eso suceda. Si no, nuestras oficinas serán cálidas y acogedoras, con algunas precauciones adicionales, cuando consideremos que es seguro regresar". Este anuncio me dejó pensando. ¿Si tuvieran la posibilidad de elegir, qué preferirían? ¿Trabajar 100% desde casa, 100% desde una oficina o un híbrido de ambas modalidades que sea adaptable a nuestras necesidades de cada semana?

Con este pregunta y con una lectura honda de esta época firmas de arquitectura, conglomerados de real estate y empresas de todo el mundo están planificando y dándoles vida a las oficinas que iban a ser del futuro, pero que se instalaron en el presente.

Durante centenares de años las oficinas dieron a las empresas mucho más que un espacio físico: son signo de poder, de control, de singularidad, de estatus, hasta de un modo de ser empresa. Pienso por ejemplo en la experiencia que tuve al visitar los campus de Facebook y Google en Silicon Valley: peluquerías, babysitter, 8 restaurantes con comidas de todo el mundo y hasta un inodoro con la tabla térmica, verdaderas miniciudades a donde no solo se va a trabajar, sino a ser parte de una cultura.

En la Argentina, por ejemplo el edificio de Mercado Libre, es el orgullo de quienes disfrutan de su arquitectura colaborativa y sustentable o los nuevos espacios de Banco Galicia con bares y sillones. Pienso también en un sinfín de espacios sórdidos, sin luz natural y lúgubres que he visitado por trabajo.

¿Cómo volver, en cualquier caso, de una manera segura? La vuelta es y será compleja. En China, por ejemplo, es tal la complejidad logística que la empresa de servicios inmobiliarios Cushman & Wakefield creó un manual de 300 páginas para ayudar a 10.000 clientes a "aprender" a volver. La compañía, que introdujo un concepto que llama Six Feet Office, ofrece servicios para acompañar la vuelta que soporte las auditorías de espacio y de cambio cultural relativas a higiene, distanciamiento social, interacciones.
Se esperan también mobiliarios versátiles y "sillas ágiles" con superficies adaptables a la colaboración. Un nuevo concepto es que las oficinas ya no sean lugares donde las personas se congregan para hacer su trabajo en paralelo, sino que se visiten a veces para colaborar, conocer talento y crecer en la cultura.

"Esta cuarentena puso de manifiesto que podemos trabajar desde casa, pero que tenemos una necesidad importantísima de encuentro con el otro y que ese encuentro también es bueno para nuestra productividad. Para el regreso post Covid-19 vemos una menor densidad poblacional en la oficina, si lo normal era hablar de 6 metros cuadrados por persona, pasaremos a 12 o 16 metros cuadrados, como promedio. Las personas irán rotando. Parte del tiempo trabajarán home office y también habrá un concepto de oficinas satélites, que tienen conectividad y comodidad, pero permiten bajar la densidad de las oficinas centrales", describe Mariana Stenge, titular de Stenge Real State.

Según la especialista, una contra del home office es que no todos tienen un espacio apropiado para hacerlo, por eso se está experimentando en muchos casos un síndrome de "lock office", en relación con la sensación de confinamiento y tener que trabajar sin un ambiente adecuado para lograrlo, que impacta en cómo se sienten las personas, en su productividad y bienestar.

Para el economista Eduardo Levy Yeyati, decano de la Escuela de Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella, uno de los grandes ganadores podrían ser los bares en detrimento de las oficinas. Espacios para socializar y teletrabajar donde las personas se sienten casi como en casa, pero en un tercer lugar, lejos de las múltiples distracciones e imponderables que se presentan en casa. Para Stenge esto puede funcionar para algunas profesiones, pero no para todas.

"El gran desafío está en combinar el bienestar y el trabajo colaborativo. Los bares pueden servir más para profesiones individuales como diseñadores, pero cuando se necesita trabajar en equipo de tres o más personas, se precisa un ámbito adecuado y diseñado para colaboración", opina Stenge.


LA OTRA CARA DE LA PANDEMIA: LA SALUD MENTAL Y EL TALENTO DE LAS EMPRESAS


La combinación de aislamiento, miedo e incertidumbre pueden atentar contra el bienestar psíquico en el ámbito corporativoLa combinación de aislamiento, miedo e incertidumbre pueden atentar contra el bienestar psíquico en el ámbito corporativo
Crédito: Shutterstock
Alejandro Melamed María Roca. 16 de mayo de 2020 

El Covid-19 impuso a personas, grupos y sociedades desafíos que nunca imaginamos. Esta situación nos agarró desprevenidos ya que nadie estaba preparado para el impacto sanitario, económico y social que esto iba a tener tanto en las personas, como en las familias, los grupos y los estados. Las empresas no fueron la excepción. Fueron, también, tomadas por sorpresa sin imaginar lo que el futuro traería por delante, aun cuando ya lo tenían frente a sus narices. Esta situación impuso un cambio drástico e inesperado en la forma de coordinación y colaboración para la cual muchas organizaciones y sus líderes no estaban preparados.

La realidad que hoy vivimos nos hubiese parecido de ciencia ficción tan solo hace un par de meses. Sin embargo, nuestro cerebro está logrando adaptarse y hoy toma como normales muchas cuestiones que le hubiesen resultado poco probables hasta hace solo algunos días. El cerebro se adapta, tienen la capacidad innata para adaptarse frente a la falta de contexto. Pero no lo hace sin un costo, particularmente cuando no se atiende a las necesidades de la mente. Y el costo de esta otra cara de la pandemia será alto, tanto a corto como a mediano y a largo plazo.

Las emociones son procesos que dispara nuestro organismo cuando algo que afecta nuestro bienestar se está poniendo en juego. Tienen una base evolutiva y - a diferencia de lo que muchos creen - tienen un rol adaptativo de protección del individuo y de la especie. Es indudable que mucho con respecto a nuestro bienestar se está poniendo en juego. Tenemos miedo a enfermarnos, a que se enferme alguien de nuestras familias. Tenemos incertidumbre por el futuro personal, profesional y económico. Estamos sorprendidos e impactados con la situación, y distintos actores son los depositarios de nuestra ira y enojo. Vale decir que, dado que mucho de nuestro bienestar se está poniendo en juego, es esperable que seamos cautivos de una montaña rusa emocional.

Las empresas suelen buscar soluciones pragmáticas y veloces a los problemas. Pero el Covid-19 ha generado ataques por tantos flancos, que las respuestas más habituales no siempre están a mano. Mucho menos en lo que a la salud de la mente se refiere.

La mente humana es muy compleja, y hoy en día se está enfrentando a una serie de estímulos simultáneos que le requieren más que nunca de tal adaptación, ya que las soluciones que solían ser suficientes no lo serán. Los cambios que se imponen en el contexto actual van desde el trabajo remoto con su consecuente desdibujamiento de límites entre lo personal y lo laboral, la pérdida de actividades que nos generaban bienestar y los efectos intrínsecos al aislamiento forman un cóctel explosivo que pone en riesgo la salud mental y el bienestar de los trabajadores.

Lo que está ocurriendo con el Covid-19 impacta de lleno, no sólo en la salud física de las personas, sino que también afecta de forma clara y contundente su salud mental. El aislamiento social preventivo y obligatorio, expuso a la salud mental de todos a importantes desafíos, y las personas que desarrollan sus actividades en y para las empresas no son inmunes a ellos. Aquellas organizaciones que tengan en cuenta este aspecto -no sólo el impacto a nivel económico, sino que estén atentos a la salud mental de sus líderes y sus colaboradores, cuidándolos, ayudándolos a desarrollar recursos y capacidades, propiciando su bienestar integral-, tendrán mayores chances de navegar esta crisis y salir fortalecidos de ella. Quienes acepten este hecho, alejándose de los estigmas que históricamente han generado los problemas de salud mental, irán por buen camino.

El cuidar la salud mental del talento tendrá consecuencias positivas no solo a nivel sanitario - existe una estrecha relación entre la salud mental y el sistema inmune - sino también a nivel económico y social. Según un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), por cada dólar invertido en ampliar el tratamiento de los trastornos mentales, puede esperarse un retorno de otros cuatro dólares en salud y productividad. Las empresas que puedan ver y buscar soluciones, tendrán una mayor probabilidad de contribuir en esta dirección.

El concepto de resiliencia
El término resiliencia proviene de la física y hace referencia a los objetos que se doblan bajo tensión sin romperse. Originalmente el término se acunó para hacer referencia a personas salen fortalecidas de situaciones traumáticas, pero hoy se sabe que la resiliencia es un rasgo natural de los seres humanos asociándose a la habilidad de enfrentar y manejar las situaciones de estrés. Así, desde el campo de la salud mental, la resiliencia es la capacidad de fortalecerse a partir de la adversidad. Y sin duda el contexto que vivimos es adverso. ¿Existirán las empresas resilientes? ¿Podrán salir fortalecidas de esto? Definitivamente, sí.

¿Cómo hacerlo? ¿Cómo proteger la salud mental y fomentar el bienestar y la resiliencia en nuestro talento? En este caso la respuesta llega desde las neurociencias cognitivas y la psicología. Desde técnicas de afrontamiento a diferentes niveles -que incluyen modificaciones a nivel ambiental, fisiológico y cognitivo-conductual- hasta cambios de "seteos" mentales que nos permitan ver en esto que nos pasa es una oportunidad y encontrar en ello un sentido, un propósito.

El disfrutar de las pequeñas cosas, el mirar lo que sucede con perspectiva, el mindfulness y la meditación, son algunas de las herramientas que han mostrado ser efectivas en generar una barrera protectora frente al estrés, que en este momento es imperativo enfrentar. Para que esta cara de la pandemia no nos tome por sorpresa se han generado alianzas estratégicas que buscan brindar un abordaje holístico, con bases científicas y experiencia de campo, con una mirada humana y profesional pero también centrada en el conocimiento de la compleja e invaluable mente.

Después de todo, éste es el mayor capital con el que cuentan las personas, las familias y desde ya las organizaciones. Y es una ecuación, en la que todos salimos ganadores en el largo plazo. Este es el momento más importante para cuidar a las personas y en el que todos deben mostrar la capacidad de responder con humanidad, sensibilidad y auténtica grandeza.

Autores: María Roca es Coordinadora Científica de la Fundación INECO y Alejandro Melamed es Director General de Humanize Consulting

miércoles, 13 de noviembre de 2019

ESTRATEGIAS EMPRESARIAS: LA CIENCIA FICCIÓN EN LOS NEGOCIOS


Varias empresas y organizaciones recurren a las visiones sobre el futuro para sus planificaciones; la diferencia entre escritores y futuristas
Laura Marajofsky. 10 de noviembre de 2019 

La idea de que la ciencia ficción como género ha servido para anticipar sucesos y dar forma a posibles escenarios del futuro no es nueva. De hecho, se les suele dar crédito a autores como H.G. Wells ( La Guerra de los Mundos) o incluso a series como Star Trek, al decir que son expresiones capaces de predecir fenómenos y tecnologías.

Si bien esta selección, o cherry picking, de sucesos de este género deja afuera todo lo que no cumple con la premisa de haber acertado con predicciones, lo cierto es que, como dicen muchos especialistas, tendemos a asumir que la ciencia ficción nos habla solo sobre mundos futuros, cuando en realidad es un género más referido a nuestro presente. Valga la conocida anécdota de que el hito literario del escritor George Orwell, 1984, es en verdad sobre 1948, el año en el que el autor concluyó la obra.

Lo que quizá sorprenda ahora es el modo en que distintas organizaciones y empresas recurren a la ciencia ficción para anticipar escenarios y asesorarse en materia de negocios. Utilizan la ficción especulativa para inspirar cambios culturales, para motivar a los empleados y hasta para vender productos. Empresas como Visa, Ford, Pepsi y Samsung se suben a la movida del corporate visioning (pensar cómo se ve la compañía a futuro). Pero ¿en qué consiste esta técnica?, ¿qué resultados es posibles esperar?, ¿quiénes la desarrollan?

La tendencia viene desde hace al menos un par de años, cuando algunas firmas como SciFutures empezaron a ofrecer estos servicios. ¿Cómo serán los escenarios que los gobiernos o las corporaciones deberán enfrentar en 2050? Crisis medioambiental, inestabilidad geopolítica, avance corporativo sobre las libertades civiles y sociedades vigiladas son algunos de los factores de panoramas próximos que muchos escritores consideran, sean mundos completamente distópicos o no tan alejados de la realidad que hoy nos toca vivir. Aunque según ejecutivos de la compañía, la mayoría de los clientes prefieren finales felices en sus narrativas, los desenlaces más pesimistas son aceptados cuando se propone, al menos, una estrategia comercial o un plan de acción para intentar evitarlos. No es sorprendente que una de las áreas desde las que más se demandan escenarios apocalípticos es la de la actividad militar.

Muchas de estas consultoras funcionan con redes de escritores de ciencia ficción, algunos más conocidos que otros, que customizan relatos ya sea para ponencias, para hacer testeos de productos o inclusive para motivar cambios organizacionales.

Por ejemplo, al escritor Tim Maughan, autor de la novela Infinite Detail: A Novel, le encargaron pensar un futuro con los diversos desafíos ambientales que se enfrentarán de acá a 30 años. Maughan cuenta en un artículo reciente de la revista de tecnocultura Wired, que imaginó una serie de viñetas de cómo sería el viaje al trabajo de distintas personas según la zona del planeta y las problemáticas climáticas locales. En la hipótesis, algunos todavía siguen usando el transporte público, otros van en bicicleta y otros tienen que caminar. ¿El cliente? Arup, una empresa que hace consultoría y desarrollo para ciudades. A no confundir: las ideas del autor están basadas en ficción y no en datos. Sin embargo, esto no significa que carezcan de valor o de utilidad para sus clientes.

Diferentes usos
Cada compañía usa estos insumos de distintas maneras. En algunos casos se trata de temas o problemáticas que ya vienen investigando y respaldando con data dura en sondeos; en otros casos, la estrategia se usa para hacer brainstorming y testear posibles ideas y productos.

Una de las cosas que los escritores suelen valorar más que la ganancia obtenida por estos trabajos -que suelen hacer freelance para firmas como SciFutures- es poder influenciar en distintos niveles a organizaciones. Así lo relataba Ken Liu, autor premiado de la novela The Three-Body Problem al New Yorker: "El dinero [que se gana] no es tanto, pero tenés la oportunidad de darle forma e impactar el desarrollo de una tecnología que te importe y, como mínimo, a tu historia la va a leer algún ejecutivo que puede decidir si invertir".

Entre las empresas que recurrieron a la ciencia ficción hay casos bastante difundidos como el de Price Waterhouse Cooper, que sacó una guía sobre el tema. También prestigiosas revistas y publicaciones de negocios, como el Harvard Business Review, han sacado notas sobre el tema, explicando por qué más líderes deberían usar la ciencia ficción.

Las corporaciones no son las únicas que buscan estas herramientas y metodologías. También se han filtrado a los ámbitos estatales. Y hay think tank y ONG que recurren a ellas.

¿Cuán calificados están los escritores de ciencia ficción para hacer consultoría en negocios o políticas públicas? Eso es materia de discusión, pero es clave aclarar que la mayor utilidad del sci-fi no es predictiva -nadie sería tan ingenuo de pensar eso o de gastar miles de dólares y apostar todo a un relato ficcional-, sino que opera como un dispositivo para dar perspectiva, reconnotar el mundo y explorar ideas que de otra forma tal vez no se nos ocurrirían. Cuestionar las creencias y los escenarios presentes es otra meta principal del corporate visioning con ciencia ficción.

Debe diferenciarse a un escritor de ciencia ficción de un futurista. La del futurismo es una rama en avance, que se especializa en mirar hacia adelante y brindar asesoramiento, que incluye expertos de otros campos como analistas estratégicos y de planificación operativa y especialistas en big data, por citar algunos casos.

Futurista es alguien que predice tendencias futuras, modos de operación y formas de ser. Por lo general, los futuristas desarrollan sus predicciones con ventanas de 10 a 15 años en adelante, empleando técnicas de planeamiento de escenarios, escaneo ambiental, big data, método Delphi y otras tecnologías.

Existen muchas organizaciones como The World Future Society o la Association of Professional Futurists que vienen prestando estos servicios hace tiempo. Una distinción crucial es que mientras los escritores del género de ciencia ficción se abocan al worldbuilding (idear y construir mundos narrativos), los futuristas contemplan toda una gama de disciplinas que toman datos duros para hacer proyecciones.

domingo, 27 de octubre de 2019

EMPRESAS FAMILIARES. CÓMO TRASCENDER EL LEGADO, PROFESIONALIZAR LA FIRMA Y CONSTRUIR FUTURO


Gastón y Tito Loizeau (El Capitán Deli Theatre), José Del Rio (LA NACION), Claudia Álvarez Argüelles y Matías Basanta Álvarez (Álvarez Argüelles Hoteles) 
Fuente: LA NACION - Crédito: Fabián Malavolta

Más de 20 especialistas, ejecutivos y emprendedores hablaron sobre los desafíos que debe enfrentar una compañía para sobrevivir a su fundador y crecer a lo largo de las generaciones
Lucila Lopardo. 22 de septiembre de 2019 

En la Argentina, según datos del Ministerio de Producción y Trabajo de la Nación, más del 90% de las empresas son pymes y la gran mayoría nació en el seno de una familia. Pero esa característica no se da solo en las pequeñas y medianas empresas: grandes firmas "multilocales" y grupos empresarios también surgieron de un emprendimiento familiar que ya traspasó (o espera hacerlo) de generación en generación.

Sin embargo, esta realidad representa desafíos a nivel local, sobre todo por los vaivenes políticos y económicos, pero también a nivel internacional. Según un informe de la firma EY, en términos globales se cumple la regla 30.10.3, que dice que del universo de empresas familiares solo el 30% sobrevive a la segunda generación, el 10% a la tercera generación y solo el 3% perdura más allá de ese punto. Dados estos parámetros, ¿cómo es que las empresas locales pudieron trascender?

La cuestión se analizó en la tercera edición de "Family Business", un encuentro organizado por LA NACION que se realizó el miércoles 11 de septiembre en el auditorio del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba). Allí, referentes de grandes firmas, pymes y emprendedores contaron las claves de su éxito.

El primer panel fue protagonizado por Fernando Paci, socio de EY Argentina, quien, en diálogo con José Del Rio, secretario general de Redacción del diario, detalló el marco en el que se mueven las empresas familiares. En primer lugar, dijo que una de las principales ventajas está en la agilidad para la toma de decisiones. "La empresa familiar no tiene la burocracia típica de las otras compañías", definió. En segundo lugar, habló de la mirada a largo plazo, un punto que en estas firmas se mantiene en su esencia, más allá de cualquier coyuntura. En tercer lugar, Paci dijo que tienen a favor el autoconocimiento, es decir, el hecho de que tal vez la segunda o la tercera generación de la familia vivió la experiencia de la empresa desde la niñez, por lo que conocen a la perfección la cultura, la idiosincrasia y lo que pasa en cada sector.

Sobre la transformación digital en estas empresas, Paci sostuvo que en la encuesta global de EY de hace tres años solo un 10% de las empresas familiares se mostraba interesada en la inversión en inteligencia artificial, mientras que hoy ese porcentaje asciende al 70%. Otro de los tópicos que interpela a las familias es la sucesión y la mentalidad de las nuevas generaciones. "Un factor clave, desde nuestra experiencia con clientes, es la planificación a largo plazo. Se tiene que incluir una definición de quiénes son los candidatos, el entrenamiento que tienen que tener y, dentro de ese plan, la inclusión de personas que van a rodear al líder", describió.

Sobre la figura del dueño al que le cuesta soltar la empresa, Paci dijo que, en esos casos, los protocolos cobran mayor sentido, dado que no solo se puede determinar la sucesión sino también el relevo de tareas y decisiones. Respecto del ingreso de líderes que no pertenezcan a la familia, el consultor citó el Global Index que elabora EY, que incluye a las 500 firmas que más facturan en el mundo, de las cuales solo el 27% están lideradas por familiares, mientras que alrededor de 70% está comandadas por un management profesional.

1 La profesionalización
Para muchos dueños, profesionalizar implica aprender a delegar y encontrar a las personas indicadas para hacer las tareas. Inés Berton, broker y blender y creadora de Tealosophy y Chamana fue parte del encuentro. La perfumista especializada en cosechas de té contó que una de las personas que más la ayudó al principio fue su hermana y que hoy trabaja con ella su sobrino de 18 años. "El primer punto consiste en ser sincero con uno y preguntarse: si no fuese mi hermana o si no fuese mi sobrino, ¿tendría ese puesto?", reflexionó Berton, para quien la clave está en entender el motivo de la integración de un familiar al proyecto.

Tealosophy nació con una inversión de US$132 en pleno 2001. En esa época su hermana la ayudaba a llenar las bolsitas con los blends y, a medida que crecía la demanda, se sumaban amigas y amigas de amigas. Para Berton, el éxito de los negocios se basa en su ADN, es decir, en entender desde el principio qué se quiere, dónde y de qué manera. "Yo soy perfumista especializada en té y hoy siento que hay cosas del manejo del negocio que me quedan grandes. Debería ser directora creativa y tener un management. Hay que saber dejar el ego de lado, eso es algo sano", destacó.

Fernando Storchi, CEO y fundador de la cadena de gimnasios Megatlon, atravesó el momento de profesionalización del manejo de su emprendimiento hace diez años. Actualmente, a 27 años de su fundación, el grupo está compuesto por 33 clubes Megatlon y 8 sedes bajo la marca Fiter, la cadena de gimnasios que lidera un segmento para todos los presupuestos. Además, tiene 10 sedes corporativas.

"Me di cuenta de que tenía que empezar a delegar la operación a alguien que la ordene. Antes, yo decidía quién era el gerente y el coordinador de cada sede. Desde hace diez años se incorporó un ejecutivo que tenía la experiencia de haber trabajado en una cadena de gimnasios en Estados Unidos y, entonces, yo me corrí", describió. Y aclaró que para que este proceso sea exitoso es fundamental la confianza. "Tengo un liderazgo basado en la confianza. Trato de no meterme y dejar que se equivoquen. Es un proceso", reconoció.

Mauro Bono es fundador y presidente de Savant Pharm, laboratorio dedicado a la producción y comercialización de medicamentos que creó a los 22 años, antes de graduarse como farmacéutico, con el dinero de su madre y en la casa de sus abuelos. Hace seis años, Bono se dio cuenta de que estaba llegando a un evento laboral y no sabía de qué se trataba, por el exceso de trabajo y tareas.

"Son señales externas de que algo está mal", reconoció. En ese momento decidió poner un gerente general a cargo de lo operativo y él pasó a ser el presidente de la firma. "Esta posición te obliga a ocupar un rol distinto, a tener una mirada desde afuera", dijo. Y consideró que "delegar en exceso es malo y estar muy sobre las cosas, también". "Tenemos una buena planificación estratégica y eso da ventajas competitivas, con una hoja de ruta clara sobre qué es lo que tenemos que hacer. Eso da un enorme empowerment a los equipos", aseguró.

El corredor y empresario Nelson "Chiqui" García contó que comenzó a trabajar con su padre a los 16 años. Sin embargo, un año después decidió continuar por su cuenta. Empezó con una estación de servicio y luego se expandió para trabajar con productores del agro. García dio detalles de la relación que mantenía con su padre y que luego sostuvo con su mujer y sus hijos. Por ejemplo, contó que, consciente del peligro que implicaban las carreras, siempre dejaba una hoja de ruta para que la familia supiera qué hacer. "La idea era que quedara claro qué hacer y qué cosas no se podían seguir. No quería dejarle un problema a mi familia", contó.

2 Generar espacio para innovar
Una vez que se genera la profesionalización del management y de los procesos, ¿cómo se puede hacer para innovar sin perder la esencia familiar? Martina Rua, periodista especializada en tecnología e innovación, afirmó que innovar no consiste solo en sumar nuevas tecnologías como inteligencia artificial o robots, sino en pensar los procesos y los problemas de todos los días con una mirada nueva y ver cómo encararlos de otra manera. "Pero hay 'criptonitas' contra la innovación, que es un proceso complejo, porque es incómodo salir del statu quo", reconoció Rua.

Entre estas "criptonitas" se destacan la fijación funcional, que no permite mirar las cosas de manera nueva o con mirada de aprendiz; la dificultad de desaprender, punto este último que se destaca como una de las habilidades del futuro; la burocracia y el juego de la jerarquía; y el "solucionismo" tecnológico, que consiste en pensar que innovar es solo "meter" tecnología a los procesos.

Ante estas amenazas, Rua dijo que una de las soluciones está en tomarse el tiempo para explorar. "La explotación nos aleja de tener una mirada innovadora. Es importante tener tiempo para explorar y para eso se necesita tener tiempo físico y mental", sostuvo. Y contó que en Disney se habla de "alimentar a la bestia y cuidar a los bebés feos; se trata de permitir la exploración y salir del statu quo", argumentó.

Otro de los elementos necesarios para mejorar y crear nuevos procesos son el mindset digital y la adaptabilidad, es decir, la capacidad de adaptación al cambio. "Aunque parezca un cliché, los clientes eligen a aquellos que trabajan con pasión. ¿Cuánto tiempo se invierte en saber la historia que están contando?", remató.

3 Desafíos de la gestión
En un panel moderado por Carla Quiroga, periodista de LA NACION, Guillermo Perkins, director Académico del Centro de Empresas Familiares del IAE; Ariel Becher, socio de EY Argentina; y Carlos Enriquez, cofundador y CEO de Vista Alegre, contaron cuáles son los principales desafíos que se viven hoy en las empresas familiares. Enriquez habló de su experiencia en primera persona. Siendo parte de la tercera generación de emprendedores en el rubro frutícola (se desarrolló profesionalmente como gerente de Operaciones y director en la empresa familiar Moño Azul), decidió salir de la firma. "Sentía un vacío, había dado todo y quería nuevos desafíos. Sentía que el traspaso generacional no se iba dando. Fue una decisión difícil; mi padre y mis tíos me dijeron que estaba loco", reconoció. De allí pasó a una posición más corporativa, entre 2005 y 2010, en Salentein Food, y en 2012 nació Vista Alegre, empresa productora de cerezas que fundó junto a Alfredo Poli, en Neuquén, con el objetivo de exportar a Asia, Europa y Estados Unidos.

Enriquez destaca la concreción, por parte del Gobierno, del acuerdo fitosanitario con China, que se firmó en cuatro meses mientras que, según dijo el emprendedor, a Chile le había llevado cuatro años de negociaciones. "Hoy, la mitad de los mails son de chinos que quieren cerezas. Estas son las oportunidades que uno quiere transmitir" que existen, destacó.

El comercio exterior desvela a la mayoría de las firmas locales que quieren salir al mundo, pero lo cierto es que el principal problema que enfrentan las empresas es el peso de los impuestos. Becher, que es contador público, contó que el trabajo con emprendedores lo llevó a enfocarse en este tipo de firmas. "Tratamos de educar a las empresas para que encaren la mirada fiscal lo antes posible. Una mala decisión impositiva hoy puede ser costosa más adelante", argumentó. En este sentido, dijo que la mirada fiscal no debe ser entendida desde el lado de "cómo evadir", sino desde la visión de cómo llevar adelante una gestión de manera correcta y bien pensada para el largo plazo.

Perkins, que trabaja como consultor de empresas familiares desde hace más de 30 años, consideró que "las problemáticas no se repiten, porque cada familia es única e irrepetible y vive el proceso una sola vez". Agregó que siempre hay preocupaciones referidas a determinados momentos, como el la sucesión.

Para el consultor, el éxito en una empresa familiar es subjetivo. Pero, de todas maneras, marcó tres señales: "Una empresa familiar es exitosa si permite generar dinero, si la familia dueña es feliz gracias a tenerla y si las personas que la componen se realizan personalmente".

4 Mujeres al mando
Los informes de EY revelan que, a nivel global, el 4% de los CEO de empresas familiares son mujeres. De ese porcentaje, el 5% proviene de la familia. En un panel moderado por Ignacio Federico, periodista de LA NACION, Rosana Negrini, presidente de Agrometal, y María Eugenia Prado, directora administrativa y financiera Transporte Fríos del Norte, contaron su historia y su experiencia al mando de las empresas.

Negrini se hizo cargo de la firma de sembradoras en el año 2000, cuando su padre falleció. Agrometal ya cumplió 70 años en el mercado, cotiza en bolsa desde 1960 y, actualmente, la familia posee el 56% de la firma. Trabajan allí 350 personas y se fabrican 400 sembradoras al año.

Como "hermana del medio", Negrini siempre sintió la presión de demostrar que era capaz. "Después de ser madre me di cuenta de que no era así. Pensé en ser médica, pero luego me di cuenta de que quería estar al lado de mi padre en la empresa y estudié para ser contadora", contó. Aclaró que tuvo mérito, dado que a su hermana mayor y a su hermano menor tampoco les interesaba tomar el mando de la firma.

Una de las tareas de Negrini fue poner en orden la sucesión familiar. Para esto, se armó un protocolo en el cual se dispuso qué personas de la familia (según el tipo de vínculo) podrían entrar a la empresa, siempre que tuvieran un currículum mejor al de cualquier candidato. Y se decidió que esos familiares deberían comenzar en posiciones laborales junior.

Transporte Fríos del Norte está comandada por las tres hermanas Prado. María Eugenia explicó que, al haber estudiado cosas distintas, cada una tomó una posición diferente. Mientras que ella se ocupa de lo administrativo y financiero, otra de sus hermanas tiene a su cargo el área comercial y, la tercera, ingeniera, todo el mantenimiento.

Las hermanas llegaron a la compañía en un momento clave, cuando el mercado necesitaba una profesionalización. "No bastaba con la experiencia de papá, que se subió por primera vez a un camión a los 14 años. Hacía falta aportar conocimiento y otras herramientas que él no tenía. Al principio se mostró reacio a compartir las decisiones, pero después se dio cuenta de que era algo fundamental", explicó.

Prado reconoció que en los comienzos sintió prejuicios tanto de los camioneros -tiene una flota de 100 camiones- como de clientes y proveedores. "Llegábamos a una reunión y nos preguntaban a qué hora iba a llegar nuestro papá. Eso fue al principio, después fue cambiando. Ellos creían que no sabíamos nada y hoy pasa al revés, prefieren negociar con nosotras", destacó.

5 Familia y talento
Andrés Hatum, PhD de la Universidad de Warwick (UK) y profesor de Management y Organización de la Escuela de Negocios de la Universidad Torcuato Di Tella, habló de los distintos perfiles de fundadores que se pueden ver en las empresas familiares. El primero de ellos es "el rey", al que definió como la persona que quiere controlar todo. "Le encanta el control y si sale de control se convierte en un Hulk", afirmó.

En segundo lugar, mencionó el perfil del "millonario", al que definió como el que decide que la empresa puede crecer mucho y no quiere relegar lugares en el mercado. En tercer lugar, Hatum habló de "el pulpo negro", es decir, el dueño insufrible para sus hijos, el que complica la vida familiar, porque no sabe darles un lugar y empieza a generar momentos críticos, como la profesionalización y la sucesión. "Ambos procesos son difíciles para el dueño, porque cuando tenés un bebé no lo querés soltar", explicó el académico.

Hatum llamó a los presentes a evitar una guerra entre hijos y profesionales. "Los profesionales se frustran mucho, porque a la posibilidad de seguir creciendo dentro de una empresa familiar muchas veces la tapa la propia familia", sostuvo. Aclaró que, a pesar de que el protocolo es una de las herramientas más utilizadas, su implementación depende del acuerdo familiar que haya detrás.

En tanto, Sofía Terrile, periodista de LA NACION especializada en cultura millennial, habló de cómo estos acuerdos y herencias familiares influyen en las celebrities y de qué se puede aprender de las familias más famosas del mundo y de la Argentina. Terrile citó los casos de la familia Kardashian, que saltó a la fama gracias al reality show Keeping up with the Kardashians. Para Terrile, una de las lecciones que deja esta familia es que el negocio mata el ego. "Ellas están unidas hacia el exterior, porque el negocio vale", apuntó. También habló del caso de Scarlett Johansson y su madre, Melanie Sloan, quien trabajó como manager de la actriz hasta que ella misma la despidió ¿La lección? "No temer ser impíos y preservar el sombrero profesional", argumentó Terrile.

La tercera lección fue "preparar bien la sucesión" y, para eso, mencionó el caso de Marley y su hijo Mirko, quien ya es una estrella en las redes sociales. Por último, habló del caso local de la familia Spinetta, desde Luis Alberto hasta su hijo Dante y su hija Vida, de 15 años. "En este caso el apellido no es un ancla, cada generación tiene su voz y su estilo a la hora de aportar a la cultura", concluyó.

6 De padres e hijos
Historias distintas, pero con un denominador común: hijos que quieren continuar con el legado familiar y buscan aprender de sus padres. De esto se tratan los dos casos sobre los que se habló en el panel moderado por José Del Rio. Por un lado, Claudia Álvarez Argüelles, vicepresidente y CEO de Álvarez Argüelles Hoteles, y Matías Basanta Álvarez, director ejecutivo de la firma, contaron cómo fue la llegada del sucesor a la empresa. "Tuve la posibilidad no solo de trabajar con mi mamá, sino también de hacerlo con mi abuela durante los primeros años. Tuve la suerte de tener una buena educación formal, pero el máster empezó cuando comencé a trabajar con ellas", aseguró Basanta Álvarez, quien pasó por todas las posiciones de un hotel: estuvo en el depósito, de telefonista y también de bellboy.

Claudia aseguró que disfruta de trabajar con su hijo por la interacción permanente y por su visión crítica. "Construimos diálogos muy novedosos y profundos, pero lo que me interesa es que sea feliz y pueda ser una persona desarrollada", aseguró.

Del otro lado, el emprendedor Tito Loizeau y su hijo Gastón hablaron de El Capitán Deli Theatre, el restaurante temático de cine que abrieron en Norcenter y que los une como socios. El espacio recrea un teatro de Los Ángeles de los años 30. "De mi papá aprendí que todo lo que hagas se tiene que hacer al 100%, no solo un emprendimiento, todo. Lo veo en cada cosa que hace", sostuvo Gastón.

Por su parte, Tito confesó que la idea del proyecto surgió hablando en las comidas familiares y que, finalmente, de tanto entusiasmo, le dijo a su hijo que si lo llevaban a cabo él tenía que comprometerse. "Somos muy complementarios, yo tengo la visión más global y él está en los detalles; es buenísimo. Los dos somos socios del restaurante, él tiene sus acciones y esa es la relación que tenemos, somos padre e hijo fundadores", subrayó.

7 La transición
Moderados por la periodista Carla Quiroga, Enrique G. Shaw, vicepresidente ejecutivo de Pinamar SA; Martín Castelli, presidente de Blue Star Group; Kevin Kogan, director de Contenidos de 47 Street y de 47 Channel, y Lorena Medina, directora de Magma Music, contaron, en primera persona, cómo fueron ganando lugar dentro de las firmas familiares hasta llegar a posiciones de toma de decisiones.

El primero en tomar la palabra fue Kogan, quien contó que su intención de chico era ser periodista y, tras trabajar en distintos medios, se abocó de lleno a la generación de contenidos para la marca de indumentaria que crearon sus padres. "Tuve la suerte de tener dos padres muy profesionales que me dejaron desarrollar ideas del mundo digital hace ya ocho años", contó. Agregó que en ese momento decidieron armar un espacio para producciones inhouse, para dejar de crear contenidos solo para las temporadas otoño-invierno y primavera-verano, y ofrecer nuevas propuestas durante todo el año. "Ahora mis papás se meten todo el día en redes sociales, mi mamá me manda screenshots de publicaciones todo el tiempo", bromeó Kogan.

Por su parte, Shaw contó que también trabajó en otras empresas antes de ingresar a la firma familiar, en la cual es la cuarta generación. "También fui emprendedor, pero en la empresa cada proyecto es un emprendimiento en el que hay que encontrar los recursos y a la mejor gente para hacerlo", sostuvo. Pinamar SA tiene 80 años y allí trabajan cinco integrantes de la familia, a los que suman quienes conforman el directorio. Sobre el hecho de trabajar con su padre, Shaw dijo que él es quien tiene "la voz de la experiencia" y que gracias a su profesión, la ingeniería, se complementan al momento de pensar las obras.

Castelli, quien lidera la firma que posee las marcas Todomoda e Isadora, contó que llegaron a tener 850 locales en cinco países de la región de manera orgánica. Hoy, él y sus dos hermanas forman parte del directorio, mientras que el resto de las posiciones están ocupadas por profesionales que no pertenecen al grupo familiar. Castelli contó que su papá comenzó a trabajar a los 14 como obrero en una fábrica. "Tiene su experiencia, su fuerza, pero no la visión internaciona; cada tanto viene a la oficina", destacó.

Magma Music fabrica cuerdas para instrumentos musicales. Al ser parte una familia de músicos, Medina asegura que se "complementa muy bien" con sus padres y sus dos hermanos. La firma se destacó por desarrollar cuerdas para instrumentos de folklore de cada país, las cuales testean con músicos profesionales y prestigiosos. "Eso fue lo que nos aportó ser una de las empresas con mayor variedad de cuerdas para instrumentos", destacó Medina. Y afirmó que lo que mantiene vivo el negocio es el hecho de que en su familia congenian muy bien y trabajan en equipo.

Padre e hijo, juntos a la par
Máximo Cavazzani empezó con una oficina en la fábrica textil que su padre, Daniel, aún posee en el barrio porteño de Villa Urquiza. Años más tarde Etermax pasó de ser un emprendimiento en una oficina a ocupar 5000 metros cuadrados con un equipo de más de 350 personas que continúa creciendo en el exterior, particularmente en Alemania, Uruguay y México. En el cierre de "Family Business", padre e hijo recordaron los comienzos de la empresa y hablaron de cómo se acompañan y complementan en los negocios. Actualmente, Daniel se encarga de la infraestructura de Etermax. "Tenemos una relación de confianza entre los dos y cada uno se ocupa de cosas diferentes. El negocio en el que estamos está contenido dentro de una empresa con necesidades, como la infraestructura y los recursos humanos", apuntó Máximo. Por su parte, Daniel rememoró los comienzos de su hijo, quien hoy se define como empresario, y contó cómo desde muy chico pidió tomar clases de computación. Al momento de definirse entre sí, Daniel dijo que su hijo es "hipertenaz" mientras que Max habló de la humildad de su padre: "Es una persona que mira el mundo desde una posición humilde", cerró.